Redacción Santander
La Asociación universitaria de Jóvenes Historiadores tiene como uno de sus objetivos la recuperación y difusión del patrimonio documental de Cantabria. Una buena parte de ese patrimonio documental de Cantabria se encuentra depositado en archivos familiares, y, en principio, los historiadores no tienen acceso a él.
Este era el caso del Archivo Familiar de la Casa de Terán, en el valle de Cabuérniga, hasta que Rosa María de Toro Miranda, investigadora de esta Asociación, se adentró en los papeles de este archivo gracias a la generosidad del propietario de la casa de Terán, Santiago Díaz Fernández de Rojas. Según la autora del trabajo, la documentación medieval conservada es muy variada, propia de un archivo familiar.
El archivo había sido consultado por Mateo Escagedo Salmón (Maliaño, 1880-Santander, 1934), cuando fue cura ecónomo de Terán en 1923, el resultado de sus investigaciones fue publicado en 1924 con el título de El Real Valle de Cabuérniga, obra de obligada referencia para conocer el pasado de Cabuérniga.
Contenidos
En esta documentación aparecen desde testamentos a apeos, pleitos, reales ejecutorias, inventarios de bienes, cartas de mayorazgo, cartas de arras, genealogías, etc. El arco temporal que cubre esta documentación va desde 1471 a 1516.
El original más antiguo data del año 1516, se trata de un cuaderno que recoge el testamento de Juan de Mier y dos codicilos. Sin embargo el documento más antiguo es una carta de arras de 1471, conservado en una copia posterior. La documentación se extiende a lo largo de los siglos hasta llegar al siglo XIX. Estos textos no sólo permiten el estudio de una familia sino también del valle de Cabuérniga, ya que el linaje dela Casa de Terán desempeñó un papel relevante en la sociedad del valle.
Más significativo
Entre los documentos se halla un índice que fue realizado en 1885, el autor, del que se desconoce su nombre, procedió a catalogar los documentos asignando una letra mayúscula a cada legajo. Aunque los 'regestos' son breves, Rosa de Toro ha considerado que son lo bastante significativos como para facilicitar una idea del fondo del archivo, por ese motivo ha sido incluido en la publicación.
El presidente de la Asociación de Jóvenes Historiadores de Cantabria, Jesús Ángel Solórzano Telechea,mostro, en nombre de esta agrupación su gratitud a Santiago Díaz Fernández de Rojas por haber puesto en conocimiento de la comunidad científica y los ciudadanos de Cantabria, el rico patrimonio medieval de Cantabria. En este sentido, animó al resto de los propietarios de archivos familiares en Cantabria a seguir este ejemplo.