Torre del Marques de Villapuente
Muriedas. Camargo
Declarada Bien de Interés Cultural / 1982


      Tras la unión de las Coronas de Castilla y Aragón con los Reyes Católicos, las discordias feudales remiten y las torres señoriales van perdiendo su carácter castrense. Durante la Edad Moderna existirán casos de la creación "ex novo" de torres sobre las antiguas ruinas de la fortificación medieval, como la del Palacio de Villapuente, que conjuga un cierto aire militar con unos gustos arquitectónicos barrocos.

      Don José de la Puente y Peña, caballero de la Orden de Santiago y marqués de Villapuente, tras alcanzar riquezas y honores en Nueva España, regresó a Muriedas, solar de sus antepasados, edificando en el año 1727 su palacio. En la torre de Villapuente asistimos a una exaltación del linaje, no tanto por su identidad de atalaya militar como por el uso de un estilo artístico pasado, el manierismo. En definitiva, el espíritu de la obra busca un envejecimiento del linaje y un entroncamiento con un pasado heroico del solar de los Villapuente.

      La torre está construida en sillería, procediendo la piedra de las canteras de Escobedo y la arena para el mortero de las dunas del Puntal de Somo, traída en chalupas hasta Maliaño. Tiene el edificio tres pisos, conservando algunos motivos castrenses como el almohadillado de sus sillares y gárgolas en forma de cañón. Esta atalaya se adorna con un estilo arquitectónico clásico y culto, siguiendo los modelos desarrollados por la monarquía. El estilo manierista tuvo una fuerte difusión en los palacios urbanos madrileños del siglo XVII y en palacios asturianos, con quienes posee indudables similitudes la torre de los Villapuente.

      Los elementos arquitectónicos son empleados con arbitrariedad, sin respetar la distribución clásica, con lo que se consigue un efecto dinámico en los muros. La segunda planta es la que detenta una decoración más moderna, pero la utilización en el resto del edificio del almohadillado otorga rasgos de antigüedad al inmueble. Al igual que en el plateresco, se realiza un juego de inversión arquitectónica; las formas "pesadas" se disponen en la planta superior, cuando clásicamente se ubican en la primera planta; las pilastras angulares de orden toscano carecen de basamento alguno, y el piso inferior, ilógicamente, se caracteriza por su desnudez decorativa. El conjunto posee una portalada de influencia clásica y aire militar. En el edificio existen tres escudos; uno es muy reciente, el emblema del Ayuntamiento de Camargo; otro se localiza en la fachada principal, presentando las armas del Marqués de Villapuente. Finalmente un tercer escudo, sin adorno exterior, está situado sobre un dintel de una ventana. Bajo este escudo se inscribe una variante del lema del apellido Puente: "Por ganar la puente, perdí la vida". Según una leyenda un caballero resistió él solo el avance de un ejército enemigo por el puente de Solía, mientras llegaban refuerzos.

      El Palacio del Marqués de Villapuente, tras su reconstrucción en los años setenta, es sede del Ayuntamiento de Camargo. Para su visita es preciso contactar con esta institución. Tlf.: 251400.

      ARAMBURU-ZABALA, M.A.: "La torre del palacio de Villapuente" Boletín Informativo del Ayuntamiento de Camargo, nº XVIII, 1988, pp. 23-24. GONZALEZ ECHEGARAY, M.C.: Camargo, mil años de historia. Santander 1987, pp. 116-117 y 133-135.

      En Camargo: Iglesia de San Juan Bautista, en Maliaño. Ficha 11. Casa Museo y Finca de Velarde, en Muriedas. Ficha 116. Retablo de la iglesia de Revilla. Iglesia del siglo XVI y Santuario de Nuestra Señora de Solares, en Camargo. Iglesia de los siglos XVI-XVII, en Escobedo. Parroquia del siglo XVII, en Herrera. Casona de los Torre Herrera y Barreda Velarde, en Igollo.

      A 7 km. al este de Santander, se encuentra el municipio de Camargo y su capital, Muriedas. El palacio, situado en un alto, es visible desde la N-623, con dirección a Burgos.


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