Casa de «Los Chelines»
Castro Urdiales
Declarada Bien de Interés Cultural / 1991


      La Casa de «Los Chelines», de estilo neogótico e influencia modernista, es uno de los edificios de viviendas más sobresalientes de Castro Urdiales. Proyectado a principios del siglo XX por Severino de Achúcarro, destaca en el conjunto de construcciones que conforman la Plaza de España, popularmente conocida como Plaza del Ayuntamiento.

      Este edificio fue proyectado en 1902 por el arquitecto bilbaíno Severino de Achúcarro, que encargó la dirección de la obra a su discípulo, el arquitecto castreño Leonardo Rucabado, lo que ha inclinado a algunos autores a presentarle como arquitecto del edificio. La colaboración entre ambos arquitectos fue muy positiva para Rucabado, ya que le puso en contacto con una clientela muy adinerada que le encargó importantes proyectos. Rucabado ya había trabajado con su maestro en la Casa de Isidra del Cerro.

      Aunque el encargo de la vivienda lo realizó el Sr. Acebal, al edificio se le conoce como la Casa de los Chelines. Presenta cuatro alturas con bajos comerciales en los soportales. Sobresale en una altura, rompiendo la tipología del conjunto de edificios de la plaza de acento marinero. Destaca en el conjunto por su estilo neogótico e influencia modernista. Se utiliza la sillería para los soportales y la entreplanta, y la tirolesa para el resto de los muros.

      La fachada principal tiene una composición simétrica en la que destaca el juego de miradores en los extremos y los vanos centrales, decorados con minuciosos motivos ornamentales de influencia gótica. El edificio arranca con una arcada que forma los soportales. En la entreplanta sobresalen el mirador central con motivos góticos, y especialmente, los calados de los rosetones y pináculos; a cada lado hay un ventanal enmarcado con molduras, y en los extremos, ventanales entre vistosas columnas adosadas. La rejería imita la decoración gótica de calados. Las plantas superiores son de características similares, con miradores en los extremos y tres vanos centrales, aunque en las dos primeras forman balconada. Las barandillas son de rejería salvo en el primer piso, que en el centro prolonga la decoración de motivos ojivales y pináculos de obra sobre el mirador. El edificio aparece rematado por una cornisa muy ornamentada. En el chaflán del edificio sobresale airoso un gran pináculo. En el proyecto inicial aparecían cuatro más rematando las pilastras citadas, además de unas chimeneas decoradas. La fachadas de las calles Santa María y Belén son más sencillas. La planta del edificio es poligonal y se concibe con una disposición de dos viviendas por planta, en torno a un patio central. Las zonas de uso común se ubican en la fachada principal, y los dormitorios en los laterales y en la parte posterior.

      Se trata de un edificio de viviendas de propiedad particular; los bajos acogen un restaurante.

      BASURTO, N.: Leonardo Rucabado y la arquitectura montañesa. Bilbao 1986.

      FULLAONDO, D.: La arquitectura y el urbanismo de la región y el entorno de Bilbao, tomo I y II. Madrid 1971.

      VV.AA.: El patrimonio de nuestros pueblos. Itinerario didáctico en el Municipio de Castro Urdiales. CEP de Castro Urdiales. Bilbao 1994.

      En Castro Urdiales: Iglesia de Santa María de la Asunción. Ficha 14. Casa Consistorial. Puebla Vieja. Mercado de Abastos. Matadero municipal. Cementerio municipal de Ballena. Casa para Isidra del Cerro. Ficha 57.

      En la plaza del Ayuntamiento, junto al puerto. Se accede por los soportales.


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