Iglesia Rupestre
Campo de Ebro. Valderredible
Declarada Bien de Interés Cultural / 1985


      En el valle de Valderredible, olvidada por el largo tiempo transcurrido desde su génesis, que ha desmemoriado incluso el nombre del santo de advocación, encontramos la ermita rupestre de Campo de Ebro. Constituye sin lugar a dudas, junto con el grupo de evidencias rupestres del Alto Ebro, una de las primeras manifestaciones conservadas del cristianismo en nuestra región.

      Los vecinos más ancianos del lugar recuerdan como se llegó a utilizar esta iglesia altomedieval de escuela y casa del concejo. Su planta consta de una sola nave de forma rectangular alargada. En su techo conserva un saliente rectangular, posible resto de un gran pilar central, similar al de la cercana iglesia rupestre de Arroyuelos. También pudo señalar un espacio trasero de la iglesia, como en el caso de San Martín de Villaren (Palencia).

      Su ábside es de planta cuadrangular, con sus ángulos redondeados, cubriéndose con una imperfecta bóveda de horno. El acceso se realiza a través de un arco ligeramente ultrasemicircular que arranca casi del suelo. La iglesia se caracteriza por poseer un banco corrido, labrado a lo largo del muro interno de la nave y las paredes del ábside, y del arco toral. La transición a la cabecera se realiza por medio de dos peldaños. Su entrada, ubicada al sur, está muy remodelada con una puerta a cuyos lados hay dos vanos. La ventana trasera y la puerta son obra de fábrica, mientras que el otro vano está labrado en la roca. El pavimento de la ermita es rocoso, pero en las proximidades de la entrada se completa con grandes lajas. Algunas de ellas se encuentran levantadas por desaprensivos en la búsqueda de "tesoros".

      Los orígenes de esta ermita y del conjunto rupestre del Alto Ebro se hunden en la nebulosa complejidad de la Alta Edad Media. La tesis actualmente hegemónica en la historiografía regional ubica cronológicamente estas manifestaciones artísticas en el período de repoblación (siglos VIII-X); pero no hay que descartar otras teorías que lo relacionan con la época visigoda. Actualmente debemos ser conscientes de que no nos hallamos ante obras originales, sino que todas ellas han conocido transformaciones posteriores.

      La proliferación de estudios monográficos para cada una de las manifestaciones rupestres arrojaría un haz de luz, a un todavía oscuro episodio de nuestra historia medieval.

      Obispado de Santander. Su visita se hace imposible en la actualidad, desconociéndose el paradero de las llaves de la verja.

      BOHIGAS ROLDAN, R.: Yacimientos arqueológicos medievales del sector central de la montaña cantábrica. Tomo I. Monografías Arqueológicas de la ACDPS, nº 1, Santander 1986, pp. 187-188.

      MONREAL JIMENO, L.A.: Eremitorios rupestres altomedievales (el Alto Valle del Ebro). Universidad de Deusto 1989, pp. 46-47.

      En Valderredible:

      Iglesia, Cabillo de Ebro.

      Iglesia rupestre, en Cadalso. 46

      Colegiata de San Martín de Elines. 47

      Torre de Cadalso. 112

      Torre de Ruerrero. 113

      En la provincia de Burgos: Orbaneja del Castillo.

      Tomando la carretera de Quintanilla de las Torres con dirección a Escalada, a 6 km. de Polientes, hallamos el pequeño pueblo de Campo de Ebro. En este lugar, junto a la iglesia parroquial y el cementerio, abierta en un montículo de roca se ubica este santuario rupestre.


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