Colegiata de Santa Juliana y Claustro
Santillana del Mar
Declarada Bien de Interés Cultural / 1989


      La Colegiata es el edificio más representativo de Santillana del Mar y el primer edificio de Cantabria que fue declarado monumento. Se trata de un bello monasterio medieval de estilo románico, construido en sillería arenisca, al que se añadieron en los siglos XVI y XVII algunas construcciones, como la logia sur, la sacristía y la casa del abad.

      Lo primero que llama la atención en Santa Juliana es la composición de la portada, resaltada del muro y abierta en amplias y sencillas arquivoltas que se coronan con una hilada de figurillas en relieve, de pie, en cuyo centro aparece un pantocrátor en almendra sostenido por cuatro ángeles en vuelo. El estilo rústico de estas esculturas nos lleva a un momento antiguo del románico y no pueden ser consideradas de finales del siglo XII.

      Salvado el umbral de la puerta se entra a una iglesia de planta basilical, con tres naves, -la central más ancha-, y cinco tramos, incluido el crucero. Este, a modo de la primitiva planta del románico de Frómista, no sobresale de la línea de muros de las naves laterales, que se separan de la central por medio de arcos de medio punto sostenidos por grandes pilastras con medias columnas entregas, apoyadas, como en San Isidoro de León, en altos basamentos cilíndricos. Hay abundancia de capiteles altos y bajos, en los que puede percibirse la participación de al menos tres canteros. Temas de luchas de guerreros, caballeros a la jineta, monos acurrucados, Adán y Eva, bolas, entrelazos, vegetales, etc., nos llevan también hacia ejecuciones que no sobrepasan la mitad del siglo XII.

      En los ábsides hay alojadas varias piezas excepcionales. Dos relieves románicos, -y esta vez si que hay que pensar en finales del XII o principios del XIII-, de Santa Juliana domeñando al demonio y la Virgen con el Niño. Estos, con los bellísimos cuatro apóstoles -aprovechados como frontal del altar mayor- forman parte, con un gran pantocrátor que se guarda en el claustro, -de una vieja puerta situada al poniente que se desmontó al colocar la torre campanario-.

      Bellísimo también es el retablo principal, policromado y dorado, con relieves y pintura, todo datado en los finales del siglo XV o comienzos del XVI, estando la escultura muy próxima a la escuela de Gil de Siloé y la pintura a la de León Picardo. El claustro es una obra de alta calidad, construido desde finales del siglo XII hasta bien avanzado el XIII. Lo más notable son sus capiteles iconográficos con temas del Antiguo Testamento (Daniel entre leones) o del Nuevo (Bautismo de Cristo, etc.). Los del ala del poniente van haciéndose cada vez más vegetales y geométricos. Importante pantocrátor, en parte aún policromado, y los sepulcros del Obispo Pelayo de Oviedo, de 1124, y los de la familia Polanco. Es interesante ver el tesoro de orfebrería, así como la pila bautismal, románica, con la escena de Daniel entre leones, de finales del XII.

      Obispado de Santander. El templo está abierto en horas de culto, y para visitas turísticas de 10 a 13:30 y de 17:00 a 20:00 h. El claustro tiene un régimen de visitas regulado con entrada.

      ORTIZ DE LA AZUELA, J.: Monografía de la antigua Colegiata (hoy iglesia parroquial) de Santillana del Mar. Santander 1919.

      ORTIZ DE LA TORRE, E.: La Montaña artística. Arquitectura religiosa. Madrid 1926.

      LAFUENTE FERRARI, E.: El libro de Santillana. Santander 1955 (2ª edición 1981).

      GARCIA GUINEA, M.A.: El romanico en Santander. Santander 1979, tomo II, pp. 112-245.

      DIEZ HERRERA, C. et alii: Abadía de Santillana. Santillana del Mar 1983.

      En Santillana del Mar:

      Conjunto histórico. 128

      Museo Diocesano Regina Coeli.

      Cuevas de Altamira.

      Casona montañesa, en Viveda (Santillana del Mar). 82

      Torre de D. Beltrán de la Cueva, en Queveda (Santillana del Mar). 106

      Palacio de Mijares, en Mijares (Santillana del Mar).

      Desde Torrelavega, por la N-634 se llega hasta Puente San Miguel. Allí hay que tomar una desviación a la derecha que, después de 5 km. aproximadamente, nos lleva a Santillana. También puede accederse fácilmente desde los pueblos de Barreda y Comillas. La Colegiata se encuentra al norte de la villa.


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