Convento de Santa Cruz
Santander
Declarada Bien de Interés Cultural / 1982


      El convento de Santa Cruz, hoy factoría de Tabacalera, es uno de los edificios más representativos de la calle Alta santanderina, que suele pasar desapercibido al paseante. Comenzado a mitad del siglo XVII, albergó a sucesivas comunidades de monjas franciscanas o clarisas coletinas, hasta que en 1835 fueron expulsadas sus residentes. Tres años después el edificio comenzó a emplearse como fábrica de tabacos.

      Edificio comenzado a construirse en 1641 bajo la dirección de Fray Lorenzo de Jorganes, muy sencillo en el exterior y con cúpula sobre pechinas en la capilla. Los maestros canteros fueron Vicente Herrera y Juan de Pontón, quienes emplearon piedra traída de Rucandial y Setién.

      El convento fue fundado por Dña. María de Oquendo, natural de Orio y casada con el armador santanderino D. Fernando de la Riva Herrera, quien al enviudar de éste en 1631, comenzó los trámites para la fundación del convento. Así, en 1634 Dña. María dota a la fundación con cien mil ducados de renta anual, la mitad sobre los tributos de Sevilla y la mitad sobre los derechos de carga y descarga del puerto de Suances. En 1635 se obtuvo la licencia de las Cortes, pero hasta 1641 no se comenzaron las obras. Transcurrieron quince años hasta que las religiosas tomaron posesión del convento, hecho que tuvo lugar el 6 de noviembre de 1656; para entonces, ya hacía doce años que había muerto la fundadora, y la obra estaba siendo continuada por su sobrino D. Miguel de Oquendo.

      La comunidad permaneció en el convento casi 180 años, hasta que a principios del siglo XIX comienzan a tener dificultades, que determinarán su marcha definitiva del edificio. En este tiempo, se buscaba un emplazamiento adecuado para instalar una fábrica nacional de tabacos. Se estudiaron las posibilidades del monasterio de Corbán y el ex-colegio de los jesuitas, donde residía el Obispo. Aunque en un principio éste estuvo de acuerdo en instalar la fábrica en el palacio episcopal, encontró una solución más cómoda para él, que consistía en ofrecer el Convento de Santa Cruz. De esta manera, en 1835 las religiosas serían expulsadas del convento con el fin de acondicionar el mismo para sus nuevas funciones de fábrica.

      Comenzaba para la comunidad un largo peregrinar que las llevaría al Convento de Santa Clara en Santander, de donde fueron obligadas a desalojar en 1836, emprendiendo camino al Convento Regina Coeli en Santillana del Mar, donde estuvieron hasta que en 1918 hicieron un nuevo y definitivo traslado a Villaverde de Pontones.

      Tabacalera, S.A. Cualquier gestión para visitar el edificio debe realizarse con esta empresa.

      GUERIN, P.: El Convento de Santa Cruz. Santander 1986.

      GARCIA GUINEA, M.A.: Guía artística de Cantabria. Santander 1988, p. 23.

      En Santander:

      Antiguo Hospital de San Rafael. 80

      Iglesia de la Consolación.

      Iglesia Catedral de Nuestra Señora de la Asunción. 33

      Biblioteca y Casa-Museo de Menéndez Pelayo. 77

      Museo Municipal de Bellas Artes. 79

      El Convento se encuentra en el nº 32 de la calle Alta de Santander, frente al antiguo Hospital de San Rafael, en la actualidad Asamblea Regional de Cantabria.


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