Iglesia Parroquial de San Pedro
Limpias
Declarada Bien de Interés Cultural / 1983


      Se levanta la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol en el bellísimo barrio de Rucoba de la localidad de Limpias. Es una construcción del siglo XVII, con interesante fachada e importantes retablos y esculturas en su interior. Alberga la imagen del Santo Cristo de la Agonía, de profunda devoción en Cantabria, al cual son atribuidos diversos milagros y prodigios.

      La iglesia parroquial de San Pedro comienza a construirse a principios del siglo XVII por el arquitecto Francisco de Hazas. Presenta tres naves de igual altura, con bóvedas de crucería gótica tardía, apoyadas sobre recios pilares cilíndricos. A los pies de la iglesia está la torre, protegida por fuertes machones.

      Se accede al templo a través de una hermosa portada barroca, proyectada por Diego Vélez de Palacio y realizada con piedra arenisca de Limpias en 1664. La fachada consta de dos cuerpos claramente diferenciados: en el primero se encuentra la puerta de entrada, con dos columnas sobre basamento rectangular; y en el segundo, rematado por frontón circular y flanqueado por pináculos piramidales, aparece la imagen de San Pedro en una hornacina central.

      A ambos lados de la puerta hay dos pilastras salientes, con dos columnas cada una, que sostienen las imágenes de Santiago y San Pablo. Junto a la puerta existe un soportal adosado, de construcción más reciente que la iglesia.

      El interior del templo presenta varios aspectos de interés. En la capilla al lado de la Epístola, junto a la puerta de entrada a la sacristía y presidida por el altar de Santiago, se halla la estatua yacente del arcediano don Fernando de Palacio, tallada en alabastro.

      A la derecha de la Epístola, y con el retablo de San Jerónimo como testigo, se encuentra el sepulcro del general don Antonio Cirilo del Rivero, tallado en mármol blanco.

      Pero sin duda, la escultura más hermosa y venerada es la del célebre Santo Cristo de la Agonía. La magnífica talla de madera policromada data posiblemente del siglo XVIII, y llegó a Limpias procedente de Cádiz, después de detener allí las aguas de una inundación a los pies mismos de la Cruz.

      En 1919, al final de los cultos de Semana Santa, unas niñas afirmaron que el Cristo había movido los ojos y las había mirado dulcemente. Este suceso se repitió en días posteriores y fue presenciado por gran número de fieles. Desde esta fecha, muchos han sido los que han observado nuevos prodigios, y muchos más los que ha acudido a visitar al Crucificado, convirtiéndose a la iglesia en importante foco de atracción turística-religiosa.

      Obispado de Santander. Parroquia de Limpias. Abierto en horas de culto. Tlf. 622187.

      CAMPO ECHEVARRIA, A. DEL: Limpias. Santander 1919.

      GONZALEZ ECHEGARAY, Mª C.: "Limpias en la Historia". Altamira 1975, pp. 295-335.

      VV.AA.: Guía del Arte en Cantabria. Santander 1988, pp. 453-454.

      Palacio de los Condes de Limpias, en Limpias.

      Casa del Pico, en el barrio de La Dehesa en Limpias.

      Iglesia de Santa Marina, en Udalla (Ampuero). 2

      Santuario de la Bien Aparecida, en Hoz de Marrón (Ampuero). 114

      Casona de Espina, con su torre y portalada, en La Bárcena (Ampuero).

      En la carretera comarcal 629, entre Colindres y Ampuero debe tomarse una desviación señalizada a Limpias. El templo se localiza en el barrio de Rucoba.


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