Convento San Sebastian de Hano
Montehano. Escalante
Declarado Bien de Interés Cultural / 1981


      En el corazón de las Marismas de Santoña, recostado bajo el monte cónico de Hano, se ubica el convento de San Sebastián. La sobriedad y austeridad arquitectónica del cenobio se imbrica, en simbiosis paisajística, con uno de los ecosistemas marismeños más sobresalientes de la Cornisa Cantábrica. La mayor parte de su estructura arquitectónica data del siglo XVII, en el que el convento experimentó una gran reforma.

      Los orígenes de este cenobio se remontan a la Baja Edad Media. La familia señorial de los Guevara detentaba la tradición de ser sus fundadores desde 1441. Sin embargo, existen noticias no fehacientes en las que se evidencia vida conventual en los albores del siglo XIV.

      Desde sus primeros momentos fue un recinto religioso regido por la orden franciscana. La consideración alcanzada por Montehano se manifiesta en las prerrogativas otorgadas por la monarquía. Entre ellas cabe destacar, el privilegio de posesión de barco, concedido por los Reyes Católicos en el año 1491. Esta noticia nos ofrece información sobre la perdida configuración geomorfológica de Montehano. Las rías circundaban el islote de Hano, por lo que los frailes se veían obligados a trasladarse en barca o acceder a tierra firme a través del puente de Hano.

      La historia del convento está marcada por numerosos litigios con la cercana villa de Escalante: seculares pleitos de la leña, disputas por el dominio de las rías ...

      Entre los muros de San Sebastián descansan los restos de numerosas personas que decidieron, atraídos por su devoción, elegir Montehano para ubicar el lecho de su tumba. Así la tradición señala que los restos de Bárbara de Blomberg, madre de Juan de Austria, reposan en la iglesia conventual. En 1958 se colocó una lápida señalando su sepultura. Pero sobre esta sentida convicción entre los lugareños y los mismos frailes capuchinos, algún autor ha vertido fundamentadas dudas de su veracidad.

      La mayor parte de la estructura arquitectónica data de la primera mitad del siglo XVII, en la que San Sebastián conoció una profunda reforma.

      Montehano vio truncada su vida religiosa en 1835 con la desamortización eclesiástica de Mendizabal. La ruina se abatirá sobre el convento, pasando su propiedad a manos privadas. A finales del pasado siglo su propietario, el Conde de Casa Puente, lo dona al Obispado de Santander, quien de la mano de los padres capuchinos recuperará la vida religiosa para el convento.

      El convento está habitado desde principios del presente siglo por frailes de la Orden de Hermanos Capuchinos. El acceso para visitas es libre en la iglesia y a los contornos del viejo muelle.

      MARCOS, J.: La Historia de Montehano. Santander 1992.

      SANTIBAÑEZ, S. de: "El antiguo archivo de Montehano". Boletín de la Biblioteca Menéndez Pelayo 7, 1925-26.

      Ruinas del castillo de Montehano. 93

      Marismas de Santoña: ría de Hano, molinos de marea, y muelle del convento (inmejorable observatorio de aves).

      Conjunto de bunkers y trincheras de la Guerra Civil, en Montehano.

      Ermita de San Román, en Escalante.

      Convento de las Clarisas de San Juan de Monte Calvario, en Escalante.

      Desde la N-634 parten dos viales que nos acercan a San Sebastián de Hano. El primero a la altura del km. 183 en Gama, nos lleva hasta Escalante; atravesado el pueblo en dirección a Santoña, se toma una desviación a la derecha que finaliza en el convento. Si optamos por el segundo ubicado en el kilómetro 180, tan solo tendremos que cruzar la ría de Hano.


Arriba                Indice de Bienes de Interés Cultural