Ya antes de atravesar sus puentes se divisa el espléndido panorama de San Vicente de la Barquera. El casco antiguo de la villa se distingue sobre un pequeño montículo amurallado. Es en su interior donde se localizan los edificios más singulares, destacando en lo alto la silueta de la iglesia de Nuestra Señora de los Angeles y del castillo roqueño.
Es probable, que en el lugar donde hoy se sitúa la actual población de San Vicente de la Barquera, se localizara en época romana el puerto citado por Plinio en la zona oriental de Cantabria como Vereasueca. Entre el 730 y el 756 Alfonso I repobló y fortificó la villa. Posteriormente, en 1210, consiguió privilegios e inmunidades para fomentar el comercio marítimo y los derechos de pesca bajo el mandato de Alfonso VIII, beneficios que propiciaron un importante desarrollo económico fundamentado principalmente en las actividades pesqueras.
Originalmente la población se organizó sobre la cresta del montículo, zona fácil de defender en la que se dispuso el castillo, circundándose además de murallas de las que aún quedan importantes restos. Es en esta zona donde se conservan los edificios más destacados. En la parte alta se alza la iglesia de Nuestra Señora, obra del siglo XIII con añadidos y reformas del XVI en el crucero, el ábside y el coro. En el siglo XIX se realizó la actual torre de campanas. El interior se organiza en tres amplias naves con varias capillas abiertas en el siglo XV, entre las que destaca la de la familia del Corro. Entre los sepulcros de la familia destaca el situado a la derecha que corresponde al Inquisidor Antonio del Corro (1472-1556). Es una magnífica escultura renacentista en la que aparece el Inquisidor recostado, diseñada por el arquitecto Hernán Ruiz y ejecutada por Juan Bautista Vázquez el Viejo, discípulo de Berruguete. Además, la iglesia posee un magnífico retablo barroco de 1694.
Cerca del templo se aprecian las ruinas de la casa familiar de los Corro, de fines del XV o principios del XVI. Conserva en la fachada principal el escudo de armas de la Victoria de Oviedo.
Otro edificio destacado de la puebla vieja es el actual Ayuntamiento, mandado construir por el Inquisidor para hospital en el siglo XVI. Su fachada se organiza, por primera vez en la arquitectura de Cantabria, con una superposición de órdenes clásicos, toscano en la puerta de acceso y jónico para los vanos de la planta principal.
El conjunto monumental se completa con el castillo, construcción del siglo XIII con modificaciones posteriores. En la actualidad sufre una reconstrucción con unos criterios restauradores más que dudosos.
VV.AA.: "San Vicente de la Barquera", en Gran Enciclopedia de Cantabria, tomo VII. Santander 1985, pp. 253-258. POU Y MARTI, J.M.: Historia de la villa de San Vicente de la Barquera. Madrid 1953. El Arte en Cantabria entre 1450 y 1550. Catálogo de la Exposición. Santander 1994, pp. 40-42.
En San Vicente de la Barquera: Antiguo Convento de San Luis. Ficha 29. Iglesia de Nuestra Señora de los Angeles. Ficha 30. Casonas y Ermita de Santa Marina, en La Revilla. Torre de Estrada (Val de San Vicente), Ficha 110. Parque natural de Oyambre.
La villa se encuentra a 62 km. al oeste de Santander y es atravesada por la N-634 que continúa hacia el Principado de Asturias.