Constreñido por construcciones modernas, en el barrio de Pronillo en Santander, se encuentra el palacio de los Riva-Herrera, uno de los primeros y más destacados ejemplos de la arquitectura renacentista en Cantabria. El conjunto está compuesto por la portalada, la torre medieval, la casa señorial, la capilla y el patio de armas.
A mediados del siglo XVI Santander disfruta de un importante crecimiento urbano propiciado por el auge de su puerto y la mejora de sus comunicaciones con la meseta. Ligada directamente a este auge portuario, la familia Riva-Herrera adquiere en esta época una especial relevancia, controlando buena parte de la vida económica de la ciudad.
El linaje fundador de los Riva-Herrera, provenía del otro lado de la bahía, del pueblo de Gajano, donde aún se conserva su torre. La familia también poseía una antigua torre y, al parecer, una ferrería en el lugar de Pronillo, en las afueras de Santander. Fue a mediados del siglo XVI cuando Fernando de la Riva-Herrera decide remodelar la torre medieval y construir un palacio más acorde con su condición y con los gustos y necesidades de su tiempo. Don Fernando era por entonces Proveedor General de las Armadas del Mar Océano, esto es, el supervisor de la construcción de los buques de guerra de la corona. La torre se remodela abriendo ventanales, añadiendo motivos heráldicos, así como remates en la cornisa de flameros y gárgolas. Se adosa un cuerpo horizontal de dos pisos, con fachada abierta mediante un pórtico de dos arcos escarzanos que da acceso al zaguán y que se divide con una columna central decorada con un capitel corintio simplificado. La zona norte de este añadido la ocupa una pequeña capilla cubierta por una bóveda de crucería de arcos apuntados apoyados sobre ménsulas y con motivos heráldicos en sus claves. De la misma época se conserva una portalada, con un magnífico escudo de los Riva-Herrera y Alvarado en el exterior, y un original reloj de sol, muy deteriorado, en su fachada interior. El conjunto se completaba con una cerca defensiva, un patio de armas y algunas edificaciones secundarias hoy desaparecidas. La obra del palacio ha de relacionarse, por su estilo, con el foco renacentista burgalés y, posiblemente, con arquitectos como Simón de Bueras o Lope García de Arredondo, autor este último del Ayuntamiento de Laredo. Tras el desastre de la Armada Invencible, fue Riva-Herrera quien hospedó a Medina-Sidonia en su palacio el 21 de Septiembre de 1588 y desde allí, el día 23, escribió al rey. Se cuenta que Felipe II, al leer la carta, dijo la famosa frase: "Yo mandé mis naves a luchar con los hombres, no con los elementos".
Ayuntamiento de Santander. No existe régimen de visitas hasta que se concluyan la obras de restauración que se vienen efectuando por la Escuela Taller.
ARAMBURU ZABALA, M.A.: Introducción histórico-artística al recortable del palacio de Pronillo. Escuela-Taller del Ayuntamiento de Santander. Santander 1993. GONZALEZ ECHEGARAY, Mª C.: "La casa-torre y fuerte de Pronillo". La Revista de Santander nº 26, Enero 1982.
En Santander: Iglesia de las Salesas Reales. Monasterio de Monte Corbán. Santuario de la Virgen del Mar. Convento de las M.M. Clarisas de Santa Cruz. Ficha 34. Antiguo Hospital de San Rafael. Ficha Ficha 80.
En el barrio de Pronillo de Santander, al norte de la "Ciudad Jardín". El acceso se realiza al final de la calle Herrera Oria, frente al Servicio Municipal y Depósito de Aguas.