Torre de Rubin de Celis
Obeso. Rionansa
Declarada Bien de Interés Cultural / 1992


      En el pleito que los Nueve Valles de las Asturias de Santillana mantuvieron con la Casa de la Vega a fines de la Edad Media, consta que existían más de diez mil vecinos y que cuatro mil de ellos eran hidalgos; citándose para todo este territorio más de cincuenta torres. Una de aquellas fortalezas es el monumental torreón de Rubín de Celis en Obeso.

      En posición privilegiada, en una loma elevada sobre la curva que marca el río, se localiza vigilando el paso del Nansa por Puentenansa la torre bajomedieval, atribuida a don Rubín de Celis. Esta atalaya rural, símbolo del poder y fortaleza señorial frente a sus adversarios, continuó siendo habitada tras las disputas medievales. En la modernidad se le adosaron dos anexos, de los que aún se conservan sus bases, que, siguiendo a autores como Eduardo Ruiz de la Riva, poseían una función agraria (establos, corrales, lagares, etc.). Estos añadidos de tipo torreón fueron desmontados en la Guerra Civil de 1936-39, para la construcción de trincheras en Puentenansa.

      La torre de Obeso posee planta rectangular, de unos 9 m. por un lado y más de 10 m. por otro. Conserva sus cuatro lienzos muy deteriorados, amenazando inminente ruina; aunque se comenzaron unas obras de restauración, por desgracia se mantienen paralizadas. Los muros del edificio están realizados en sillarejo, salvo los esquinales y vanos, para lo que se utilizó piedra de sillería. Cuenta con cuatro pisos, pareciendo el último un añadido del siglo XVI, ya que utiliza ventanas de forma cuadrada y está rematado por una moldura sobre la que descansaba el tejado a cuatro aguas.

      La fachada principal y de acceso es la meridional. La puerta se remata con un arco ojival. En su primer piso existe una ventana doble, rematada por sendos arcos apuntados y con un parteluz decorado con una alternancia de rombos tallados en resalte. Una línea incisa recorre, enmarcándoles, el trasdós de este vano ajimezado. Por encima, existen los restos del apoyo o ménsula de un posible matacán o voladizo con funciones defensivas, que nos sitúa cronológicamente la fortaleza en el siglo XV. El paramento más arriba se encuentra en estado de ruina. En las otras fachadas encontramos vanos cuadrados en el piso superior, con molduras que enmarcan las ventanas como en la cara este, y vanos ojivales en la primera y segunda planta. Casi a la altura del nivel del suelo encontramos saeteras en las esquinas y en los lados.

      La propiedad es de carácter privado. El avanzado estado de ruina de este vestigio medieval hace apremiante la reanudación de las obras de restauración.

      BOHIGAS ROLDAN, R.: Torres y fortificaciones medievales del sector central de la montaña cantábrica. En preparación.

      CALDERON DE LA VARA, V.: "Torres de Cantabria. Algunas torres de los valles de Valdáliga, Rionansa y Val de San Vicente". Altamira, 1968-1971, vol. I, pp. 199-222. MUÑOZ JIMENEZ, J.M.: Torres y Castillos de la Cantabria medieval. Santander 1993, pp. 109-110. RUIZ DE LA RIVA, E.: Casa y aldea en Cantabria. Santander 1991, pp. 233 y 236.

      En Rionansa: Cuevas prehistóricas de Chufín y Micolón, en Riclones. Casona del siglo XVIII, en Cossío. San Sebastián de Garabandal. Iglesia de San Pedro y la casona "La Campona", en Celis. Conjunto Histórico de Carmona (Cabuérniga). Ficha 119. Iglesia de Santa Juliana, en Lafuente (Lamasón). Ficha 20. Conjunto Histórico (Tudanca). Ficha 130

      A unos 2 km. al oeste de Puentenansa, capital del municipio, se encuentra Obeso. Desde la N-634 se accede desviándose en Cabezón de la Sal hacia Valle (Cabuérniga). Allí hay que tomar la carretera de Carmona y Puentenansa. El torreón de don Rubín de Celis se localiza cercano a la iglesia parroquial, encaramado sobre un otero llano y dominando un bravío paisaje montañoso.


Arriba                Indice de Bienes de Interés Cultural