Cantabria 102 Municipios 
liébana
occidente
saja-nansa
besaya
campoo
santander
pas-miera
trasmiera
asón-agüera
oriente
descripción general
historia
personajes
patrimonio
naturaleza
población
núcleos de población
economía
etnología y folklore
gastronomía y hostelería
guía de servicios
buscador de municipios

gobierno de cantabria
el diario montañes
Castro Urdiales patrimonio civil
patrimonio arqueológico
 patrimonio religioso
patrimonio industrial 

En el municipio de Castro Urdiales se localizan dos interesantes ejemplos de arquitectura defensiva medieval. Se trata del castillo-faro de Santa Ana, emplazado junto a la iglesia de Santa María. Se considera que fue mandada edificar por Alfonso VIII (1155-1214), fechándose en 1163 una de sus partes más antiguas: una sala rectangular cubierta por una bóveda de cañón apuntado. La segunda fortaleza se conserva en ruinas y se conoce como la torre medieval de los templarios. Fue declarada Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento en 2002.

La arquitectura civil de la Edad Moderna está representada en las diversas residencias señoriales levantadas en los distintos barrios del municipio. Entre éstas están la casa de la familia Torre de Cérdigo, levantada en la década de los treinta del siglo XVII; la casa-torre de los Helguera en Otañes, un edificio del XVI, de planta rectangular y cubos en las esquinas, que perteneció a la familia Rozas Velasco incluida en el Inventario General del Patrimonio Cultural de Cantabria, como Bien Inventariado; y la casa de Francisco de Sierralta, también en Otañes, construida en 1638, con un cuerpo de pisos flanqueado por dos torres que sigue la corriente clasicista difundida desde Madrid y capitaneada por Juan Gómez de Mora.

Por su parte, la villa de Castro Urdiales tiene en su ayuntamiento una interesante muestra de arquitectura civil pública de este periodo. Se trata de un edificio diseñado en 1755 por el arquitecto Antonio de Vega, en la cual intervinieron José Ventura Palacio San Martín y Manuel de la Sierra Rozas. En una esquina de este bloque está insertado un escudo de la desaparecida Casa de la Mata.

El renacer de la villa a finales del XIX y principios del XX, gracias a las explotaciones mineras, se plasma en numerosas edificaciones públicas e infraestructuras, bloques de pisos, palacetes y residencias particulares. Este conjunto ilustra el artísticamente complejo y contradictorio cambio de siglo, en el que los repertorios de citas históricas, modernistas y pintorescas se aplican en un marco de industrialización y progresivo dominio de los nuevos materiales constructivos. La mayor parte de estos proyectos se debe a tres arquitectos: el bilbaíno Severino de Achúcarro y Mocoroa (1841-1910); Eladio Laredo y Carranza (1864-1941), arquitecto municipal de Castro Urdiales desde 1891; y Leonardo Rucabado (1875-1918), discípulo a su vez de Achúcarro. Entre los edificios y dotaciones públicas de aquella época destacan el hospital civil de Castro Urdiales, la plaza de toros y el mercado de abastos, los tres de Eladio Laredo. También es reseñable el cementerio del sitio de la Ballena, emplazado junto al mar desde 1893 y construido a partir de un proyecto del arquitecto laredano Joaquín Rucoba. El recinto está repleto de interesantes panteones familiares, como el de la familia Lavín, de Achúcarro; los de la viuda de Amestoy y familia Artiñano, de Eladio Laredo; o el de la familia del Sel, de Rucabado. Fue declarado BIC en 1994. Fuera de la capital pueden visitarse otras obras públicas, como la serie de escuelas proyectadas por Eladio Laredo para Mioño (1900), Otañes o Santullán (1908-1913).

En cuanto a las residencias particulares erigidas en el paso del XIX al XX en la villa, Achúcarro es autor de la casa para la casa para Isidra del Cerro (1899, declarada BIC en 1990), la casa para la familia Salvarrey, en el muelle de Eguilior (1901, antigua Capitanía de Marina, ) y la casa para el señor Acebal, levantada en la plaza del Ayuntamiento y conocida como la casa de los Chelines (1902, BIC declarado en 1991). El castreño Eladio Laredo es autor de la residencia para Dolores de los Heros llamada también residencia Pedro Velarde (1899, BIC declarado en 1993), la casa del General Bazán, el antiguo Hotel Royal (1903) y el conjunto de edificaciones que componen el Toki Eder, complejo construido para el empresario bilbaíno Luis Ocharán Mazas. En 1901 comenzó la construcción del palacio, una villa clasicista y una capilla neorrománica, situadas en un gran parque ampliado en 1914 con un jardín anexo en el cual se edificaron un castillo y un pabellón llenos de citas orientalistas; fue declarado Bien de Interés Cultural en 1984. Por su parte, Leonardo Rucabado diseñó un edificio de viviendas en la calle Hurtado Mendoza y el chalet Sotileza (1913, BIC declarado en 1989) y el arquitecto Gregorio de Ibarreche proyectó el chalet de San Martín en 1900 (BIC declarado en 1992). Fuera del casco urbano de Castro Urdiales es de destacar la casa de la familia Barón, de principios del siglo XX, y villa Adoración (1920-1925), ambas en Otañes.

Como ejemplos de arquitectura contemporánea son de reseñar las casas San Martín, erigidas hacia 1960 sobre un diseño de José María Chapa Galíndez, y la casa González, edificada hacia 1967 sobre un proyecto de Javier González-Riancho Macho.

 

© Copyright EL DIARIO MONTAÑÉS, Editorial Cantabria Interactiva S.L. CIF:B39495460 C\ La Prensa s/n 39012 Santander Registro Mercantil de Santander,
Tomo 723, Folio 165, Sección 8ª, Hoja S11607, Inscripción 1ª     Aviso Legal / Política de privacidad/ Política de Cookies