Cantabria 102 Municipios 
liébana
occidente
saja-nansa
besaya
campoo
santander
pas-miera
trasmiera
asón-agüera
oriente
descripción general
historia
personajes
patrimonio
naturaleza
población
núcleos de población
economía
etnología y folklore
gastronomía y hostelería
guía de servicios
buscador de municipios
web municipal

gobierno de cantabria
 
el diario montañes
Valdáliga fauna y flora
   
  cuevas
 playas  


En la línea de la costa crecen formaciones vegetales ligadas al medio litoral, como los campos dunares o los estuarios. No obstante, los prados de siega, una de las bases de la economía rural, constituyen otro elemento característico de esta zona, ocupando la mayor parte de la superficie. Esta comunidad seminatural, asentada generalmente sobre suelos ricos y profundos, está formada por numerosas especies de gramíneas, leguminosas... de porte herbáceo. La marisma de Rubín, en Lamadrid, apenas cuenta en sus alrededores con algunos rodales de cagigal que rompen la uniformidad de los prados instalados sobre una amplia superficie caliza ondulada que domina el paisaje.

Por otra parte, el ecosistema del Monte Corona es un extenso cagigal donde tienen cabida las hayas, una especie de rara localización en las proximidades del litoral, que en ocasiones forman rodales donde se convierten en dominantes. Junto a estas formaciones autóctonas se encuentran otras repobladas, entre las que predominan el roble americano, y en menor medida las de castaños, sequoias y abedules.

Además de éste, existen otros bosques bien conservados al suroeste del municipio, como es el caso del robledal y hayedo de los montes Gándara y Bustriguado, en las laderas de la sierra del Escudo de Cabuérniga; el robledal en el vallejo de Panes, cerca de la localidad de Labarces; o el encinar del núcleo de Treceño. Hay que destacar también la vegetación de ribera.

En lo que respecta a la fauna, las zonas que revisten mayor interés son las ligadas al medio marino, como son, en este caso, la ría y las marismas de La Rabia, declarado como espacio natural protegido, en cuyas orlas de carrizales, alisedas y saucedas se refugian multitud de aves limícolas, como el ostrero o el correlimos tridáctilo, y marinas, como las gaviotas o cormoranes, que acuden a estos enclaves en busca de comida o reposo. Estas zonas húmedas también suelen ser lugares de paso para aves migratorias como ánades, cigüeñas o somormujos, entre otras. Mientras, en las dunas es habitual la localización de reptiles y los acantilados son el refugio para un buen número de especies silvestres desplazadas de sus hábitats originales, como es el caso del halcón peregrino, la marta, la comadreja o el zorro. En las praderías y matorrales de la zona costera abundan las poblaciones de roedores, insectívoros y otros micromamíferos, y la masa forestal de Monte Corona posibilita la presencia de grandes mamíferos como el corzo y el jabalí.

 

© Copyright EL DIARIO MONTAÑÉS, Editorial Cantabria Interactiva S.L. CIF:B39495460 C\ La Prensa s/n 39012 Santander Registro Mercantil de Santander,
Tomo 723, Folio 165, Sección 8ª, Hoja S11607, Inscripción 1ª     Aviso Legal / Política de privacidad/ Política de Cookies