Antonio López y López


Empresario. (Comillas, 1817–Barcelona, 1883) Nació en el seno de una familia de labradores de escasos recursos. Tras el fallecimiento de su padre, la familia emigró en 1826 a Lebrija (Andalucía) y regresó en la década de los treinta a Comillas. Se documentan dos salidas de López a Cuba, una primera a La Habana en 1831 y una segunda en 1843 a la ciudad de Santiago de Cuba. En la isla antillana se inició en el mundo de los negocios trabajando primero en establecimientos comerciales de pequeño tamaño, al tiempo que mantenía contactos con la colonia cántabra y se introducía en la catalana –de la que formaba parte su futuro suegro Andrés Bru–. El transporte de esclavos le proporcionó importantes beneficios –su primer barco fue adquirido con esta finalidad– que invirtió en la compra de fincas y tierras de labor. Entretanto fundó la sociedad «Valdés y López», junto a su hermano Claudio López, su prestamista, el asturiano Domingo Antonio Valdés y Andrés Bru i Puñet–posteriormente llamada «Antonio López y Hermano»–. En 1853 regresó definitivamente a España con una notable fortuna y se estableció en Barcelona con su esposa Luisa Bru, manteniendo contacto con algunos de los hombres de negocios más importantes de Cataluña en aquellos años, muchos de ellos ligados a algunas de las empresas artísticas más singulares del modernismo, entre ellos se cuentan Manuel Girona, Eusebi Güell (yerno de López), José Ferrer Vidal, José María Serra, José Carreras, Isidoro Pons, Agustín Robert y Pedro de Sotolongo. Allí creó, en 1857, una nueva empresa de transporte marítimo «Antonio López y Cía», a través de la cual prestó numerosos servicios al Gobierno, entre ellos el transporte de tropas para diversas empresas bélicas en África (1859-1860), Santo Domingo (1863-1865) y Cuba (1868-1878). En 1863, fundó en Barcelona el banco «Crédito Mercantil», junto a veinticinco hombres de negocios. En 1876, en el curso de la guerra de Cuba, Antonio López firmó con el Gobierno, Manuel Calvo y el Banco de Castilla un convenio que dio lugar al nacimiento del banco «El Hispano Colonial». Sus servicios a la Corona le valdrán el título de marqués y de Grande de España, recibido en 1878. Otro de los negocios a reseñar de aquellos en cuantos interviene López –que incluyen inversiones en las colonias ultramarinas y varios puertos españoles o compras de solares en Barcelona y las dehesas extremeñas de Navalmoral– es la «Compañía General de Tabacos de Filipinas», con la cual consiguió el monopolio de las líneas navieras subvencionadas por el Gobierno.

1881 tiene gran importancia en la historia de Comillas y en la carrera profesional de Antonio López. Aquel año transforma su empresa naviera en la «Compañía Trasatlántica» y recibe en su villa natal la visita de los Reyes Alfonso XII y su esposa María Cristina, que regresan al año siguiente. La preparación de las dos estancias reales es coordinada por el hijo del marqués, Claudio, y sus yernos, Eusebi Güell y Joaquín del Piélago, que hacen llevar a la villa a artistas de la talla de José Oriol Mestres Esplugas, Cristóbal Cascante, Antoni Gaudí o Joan Martorrell i Montells, destinados a proyectar arquitecturas efímeras y adaptar las existentes a fin de agasajar a los veraneantes. Aquel año se inaugura la capilla-panteón de Sobrellano, punto de partida del conjunto de edificaciones finiseculares que hacen de Comillas uno de los referentes de la arquitectura modernista europea.

Además del título de Marqués de Comillas, también fue Hijo Benemérito de la Provincia e Hijo Adoptivo de Santander. (Fuente principal: Gran Enciclopedia de Cantabria).

 
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