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Valderredible historia escudo de Valderredible
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Como ocurre en otros municipios próximos, como Valdeolea y Valdeprado, los vestigios del periodo prehistórico son escasos en estos enclaves de tierras altas de la montaña cantábrica debido a las duras condiciones climatológicas que soportaron durante la época glaciar, que hicieron prácticamente imposible el asentamiento humano en la zona durante el Paleolítico Superior. Esta premisa explica que los yacimientos hallados en este territorio sean más recientes, del Neolítico y de la Edad de Bronce. De esta época datan las hachas planas con asa y nervadura triple descubiertas en el pueblo de Salcedo, las pinturas esquemáticas localizadas en un abrigo de roca del Cobular o Cogular (Ruanales) y un menhir conocido como ‘Lanchahincada’, localizado en San Martín de Elines, en el páramo de La Lora.

Asimismo, la existencia de restos que evidencian la presencia de los cántabros prerromanos en lugares próximos a Valderredible permite suponer que este territorio también estuvo ocupado por ellos. Sin embargo, no hay constancia arqueológica estricta, lo cual podría deberse a la falta de investigaciones sobre los asentamientos castreños en esta área; sí hay, en cambio, documentación que prueba la romanización del sector durante el Bajo Imperio. Así lo demuestran las excavaciones de la villa de Santa María de Hito (siglos III al V d. C.).

No obstante, cuando Valderredible cobra mayor protagonismo es en la etapa altomedieval. La primera referencia documental de este enclave que se extiende por el extremo meridional de la Merindad de Campoo y que tomó su denominación del río Ebro, dando lugar a Val de Ripa Hibre (Valle del río Ebro), data del siglo X, momento en el que se conformó un denso poblamiento de este territorio, fruto de las políticas repobladoras de los monarcas cristianos (siglos VIII y IX). Vestigios de esta época son los núcleos erimíticos, necrópolis de tumbas de lajas, testares de cerámica de repoblación, etc. Las construcciones de los siglos IX y X suponen el nacimiento del arte prerrománico en Cantabria. Sus primeras manifestaciones, en la segunda mitad del siglo IX, son las iglesias rupestres de la zona de Valderredible, simples habitáculos excavados en la roca, que se caracterizan por su sencilla técnica constructiva, por la influencia de la arquitectura asturiana y por la incorporación de notas artísticas hispanomusulmanas, como se aprecia en las iglesias de Arroyuelos y Santa María de Valverde.

Más adelante, en los siglos XI y XII, habrían de construirse las iglesias románicas que abundan en el valle, configurándose así uno de los principales focos del románico rural en Cantabria, con la colegiata de San Martín de Elines como máximo exponente de esta cultura.

Las informaciones recogidas en el Becerro de las Behetrías (1351) y en el Apeo de 1404 permiten constatar la evolución hacia un régimen señorial de dependencia solariega a los linajes locales, tales como los Villalobos, Calderón, Hoyos y Rojas, compartida con el dominio de parte del territorio con la abadía de San Martín de Elines y Cervatos.

Siguiendo el mismo proceso que el resto de territorios de la comarca de Campoo, Valderredible se fue conformando como lugar de realengo, y a comienzos de la Edad Moderna configuró su propia organización supralocal, con representantes que asistían a las Juntas Generales de la Merindad de Campoo, cuya sede se ubicaba en Reinosa, donde residía el corregidor. De esta forma, el valle permaneció bajo la jurisdicción del corregimiento de la Merindad de Campoo hasta el 20 de octubre de 1635, fecha en la que Felipe IV le concedió la independencia jurisdiccional para que ésta fuera ejercida por los dos alcaldes ordinarios, nombrados de forma anual entre los vecinos del valle. Este privilegio real fue ampliado por otros dos otorgados en los años 1637 y 1639, basados en la existencia de escribano real de número y fiscal propio. Con la llegada del régimen constitucional se creó el actual ayuntamiento en 1835, desestimándose así la pretensión inicial de configurar dos municipios diferenciados: Valderredible de Abajo y Valderredible de Arriba. Polientes quedó establecida como capital del término, integrado en el partido judicial de Reinosa.

 

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Tomo 723, Folio 165, Sección 8ª, Hoja S11607, Inscripción 1ª     Aviso Legal / Política de privacidad/ Política de Cookies