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Dado que Liébana no dispone de otros medios para
acceder a ella (ferrocarril, aeropuerto, etc.),
la Autovía del Cantábrico, en
algunos tramos aún en
construcción, se ha convertido en la
mejor vía para comunicarse con la
comarca. También son muchos los viajeros
que utilizan el ferry que une la capital de
Cantabria, Santander, con la ciudad inglesa de
Plymouth. Igualmente, Santander dispone de
aeropuerto. La capital cántabra
está situada a 115 kilómetros de
Liébana (una hora y media por carretera).
Desvío en Unquera
Tanto los visitantes procedentes de
Asturias como los que llegan de la zona oriental
de la región y otras comunidades
limítrofes, caso del País Vasco y
La Rioja, tienen que abandonar la carretera
nacional 634 (Irún-La Coruña) a la
altura de la localidad de Unquera. Desde
allí hasta Potes y el cercano Monasterio
de Santo Toribio, apenas restan 40 minutos, eso
sí, por una carretera estrecha y plagada
de curvas, que tiene a un lado las paredes casi
verticales de los Picos de Europa y al otro el
río Deva.
Piedrasluengas y San Glorio
También se puede llegar a la
comarca por la parte contraria, por la Sur, a
través de los puertos de Piedrasluengas
(1.345 metros) y San Glorio (1.609 metros),
cerrados con frecuencia por la nieve en
invierno, especialmente éste
último. Piedrasluengas es la principal
vía de penetración para quienes
proceden de Castilla, siendo muy numerosos los
visitantes que parten de la capital de
España, Madrid. Estos tardan unas cuatro
horas en llegar a Potes. Por su parte, San
Glorio es el puerto que han de pasar quienes
proceden de la vecina provincia de León.
En ambos casos, son carreteras de
montaña, estrechas y sinuosas.
Rutas turísticas
No obstante, el turismo rural, tan de
moda en la actualidad, ha puesto de manifiesto
que también existen otras formas de
llegar a Liébana, caso de las rutas de
montaña a pie, a caballo o en bicicleta,
por poner algunos ejemplos. Otros, los
más pudientes, prefieren el
helicóptero. Cualquier sistema es bueno
por llegar a una comarca diferente y muy
atractiva, capaz de ofrecer al visitante un poco
de todo (religión, deporte,
gastronomía, naturaleza, paisaje,
etc.). |