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Redacción Santander
La calle Perines de Santander es uno de los viales más conocidos y populares del casco urbano de la capital de Cantabria. A nivel festivo, los residentes organizan y participan masivamente en las fiestas de la Virgen del Pilar.
Económicamente, este área cuenta con un sector comercial y de servicios de gran calidad en el que destacan los establecimientos hosteleros que tienen un amplio arraigo. En muchos comercios se han creado colectivos que participan en diversas actividades como la Feria de Santiago todos los meses de julio.
Urbanísticamente, Perines se trata de una calle eminentemente residencial pero que cuenta con un sector comercial y de servicios consolidado con el paso de los años. Con el paso del tiempo, algunos de los viejos inmuebles se han rehabilitado o sustituidos por modernos bloques de pisos.
La calle tiene una calzada estrecha y aceras pequeñas que, en ciertas zonas, pueden resultar estrechas.
Este vial se encuentra cercano a la calle San Fernando y a la Alameda de Oviedo, uno de los principales ejes de comunicación de la capital cántabra. Respecto del aparcamiento, se encuentran a poca distancia los aparcamientos subterráneos de las plazas de Numancia y México.
Entorno
La parroquia de los Franciscanos se encuentra situada en las inmediaciones de la calle San Fernando. Dentro de los edificios religiosos situados en el distrito urbano de la calle Perines se encuentra también la iglesia de Nuestra Señora la Bien Aparecida.
El monumento a la Virgen del Pilar es otro de los hitos urbanos más destacados de la citada calle. La presencia de la imagen de María muestra la devoción que mantienen los residentes en Perines hacia esta advocación.
Durante los últimos años se han implantado nuevos comercios en el entorno urbano de la citada calle. Medianas superficies han ampliado la oferta de alimentación y perfumería hacia los residentes en la ciudad.
El sector bancario tiene una fuerte implantación en la calle San Fernando con la presencia de entidades de la región y de otras comunidades durante los últimos años. Respecto de las comunicaciones con los barrios de Santander mediante las líneas que tienen sus paradas en la calle San Fernando.
Esta calle y el entorno urbano donde se encuentra enclavada constituyen una muestra de la expansión de Santander en dirección hacia Palencia desde finales del XIX y, especialmente, en la década de los años 60 al 70 del pasado siglo. Un área densamente poblada donde las viviendas y los viales se suceden y donde hay escasos espacios colectivos y zonas verdes.
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